¿Sabías que tu cuerpo tiene un “internet interno” que conecta todo con todo? Esa red se llama fascia, y aunque casi nunca hablamos de ella, es la que sostiene tu cuerpo, le da forma y hasta guarda recuerdos de lo que has vivido. Solo por saber esto ya estás un paso adelante en el cuidado de tu bienestar.
No podemos hablar de soltar tensiones, sanar el cuerpo o alcanzar suavidad en el movimiento sin entender la fascia (consistencia). Esta malla de fibras, como unas pantimedias invisibles bajo la piel, no solo mantiene tus órganos en su lugar, también protege, registra y, cuando algo te sacude —un accidente, un susto, una pérdida—, se tensa como una armadura. Eso está bien al principio, pero si no liberamos esa memoria, puede quedarse ahí apretando por años.
Los expertos en medicina y movimiento han comprobado que un trauma físico o emocional puede seguir “impreso” en el tejido fascial incluso décadas después. No es casualidad que muchas personas sigan sintiendo el cuerpo rígido o con dolor mucho tiempo después de que la herida física ya sanó.
Ahora, aquí está lo interesante: la fascia no solo recuerda, también aprende y se transforma. Si practicamos técnicas de movimiento consciente como el Tai Chi o el Qi Gong, le enseñamos a soltar, a dejar ir los mensajes de tensión y a reprogramarse con señales de calma y fluidez. Yo mismo lo he visto: personas que, tras años de cargar estrés o dolores inexplicables, encuentran alivio y libertad en el cuerpo cuando comienzan a trabajar con esta red invisible.
El problema es que si no hacemos nada, la fascia sigue actuando como si el accidente o el susto ocurriera hoy mismo. Y eso significa vivir atrapados en el pasado, con un cuerpo que reacciona a peligros que ya no existen. Cada día que dejamos pasar sin atenderla, reforzamos esos nudos internos.
Aprende a suavizar tu fascia. Haz de tu práctica de Tai Chi, respiración consciente o movimiento diario un camino para desbloquear lo que tu cuerpo lleva años guardando. Tu fascia te lo agradecerá y, lo más importante, tú mismo sentirás la diferencia.


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