Echando raíces …

Hoy decidí hacer mi meditación de pie a fuera, según yo en contacto pleno con la naturaleza, incluso intente hacerlo con mis tenis para correr, si es que se les puede llamar así, unos tenis con una suela tan delgada que cada vez que das un paso, eres capaz de saborear los chicles que pisas y tan gruesos en sus costuras y cuerpo que en realidad son como unas suelas diminutas que se amarran en tus pies, el nombre que recibe el modelo es “Furoshiki” que es una antigua técnica japonesa para envolver cosas y de esa misma manera ato mis suelas diminutas a mis pies antes de salir a darle de patadas al pavimento, la terracería, el pasto o lo que se presente.

Fueron claramente diferentes las sensaciones que obtuve de la meditación, en primera por mi decisión de meditar al aire libre de pie, utilizando esta técnica meditativa milenaria, Zhang Zhuan, de pie como un árbol; y en segunda usar estos delgados tenis para correr, que me permiten sentir cada cambio del terreno que piso.

Esto permitió que hiciera un poco de consciencia sobre mis pies, sobre el peso que recaía sobre ellos, sobre la sensación que generaban la piedras, el terreno en la planta del pie al dejar que todo mi cuerpo recayera sobre ellos.

Te has puesto a pensar en todas las estructuras que conforman los pies, solo de pensarlo puede ser abrumador, cien músculos, ligamentos y tendones, treinta y tres articulaciones, veintiséis huesos cada una de estas estructuras enfocadas a dar sostén, movilidad y estabilidad a nuestro ser. Tanto que muchas culturas y disciplinas espirituales relacionan a nuestros pies con la conexión a la tierra, simbolizando nuestro arraigo a la tierra; como sucede en la meditación de pie Zhan Zhuang en donde visualizas como tus piernas desde las caderas hasta los pies se convierten en dos grandes raíces que te conectan con el mundo, con la naturaleza, recobras tu humildad al sentirte uno con la naturaleza.

Para la kabbalah los pies representan precisamente a Maljut, que representa reino físico, la manifestación final de todos los procesos y energías. Nuestros pies están asociados al camino que recorremos en la vida, los diferentes desafío que enfrentamos. Nuestros pues nos impulsan a avanzar recordándonos la importancia de seguir creciendo.

Pensar en ello, me llevo a darme cuenta de que casi nunca o tal vez nunca en verdad hacemos nada por nuestros pies, sin embargo michas veces han recibido tremendas palizas y están cansados, doloridos o sensibles y necesitan un apapacho, un masajito que ayude a aliviar el cansancio y dolor, o que simplemente les muestre cuánto apreciamos si trabajo y esfuerzo.

Existe algo conocido como reflexologia podal, que identifica a nuestros pies como mapas que se relacionan con los diferentes órganos y sistemas de nuestros cuerpos. En muchas culturas los pies se han relacionado con el estado de salud del cuerpo y como una herramienta que podemos usar para logras mantener la salud y generarnos bienestar.

Por lo regular en días que sentido demasiado sobrecargados acostumbro al final del día darme un automasaje en los pies, los lavo y limpio con cuidado y después realizo algunas manipulaciones que ayuden a quitar la tensión y a relajarme. Me doy cuenta al terminar como desaparecen de mi mente los montones de ideas absurdas, las tensiones emocionales y físicas desaparecen también o por lo menos disminuyen un poco y me siento re conectado a mi mismo y al mundo.

Con mis pacientes muchas veces ocupo esta técnica de reflexología cuando llegan demasiado sobrecargados o cuando sienten que han perdido un poco el camino o el ritmo, esto les ayuda muchísimo a reconectar con su propósito y con ellos mismos.

Cuéntame ¿has usado la reflexología alguna vez?, ¿te has sentido desconectad@ de ti mism@ o del mundo?¿qué has hecho para reconectar?si has recibido reflexología ¿qué sensaciones has tenido?¿te gustaría probar la meditación de pie o la reflexogía?¿que llamo tu atención de esta reflexión?

Deja un comentario