El Qi no se empuja: el secreto está en dejarlo pasar

¿Y si el problema no fuera que su Qi “no circula”, sino que está intentando ayudarlo demasiado? 😅

En las prácticas taoístas de cultivo interno aparece una enseñanza fascinante: el Qi asciende ligero por la espalda y desciende profundo por el frente.

Esta imagen puede utilizarse en el trabajo de la Órbita Microcósmica, donde la atención recorre dos grandes vías descritas por la Medicina China: Du Mai, asociado al recorrido posterior, y Ren Mai, relacionado con la parte anterior.

Pero aquí aparece la trampa.

Cuando alguien escucha “mueva el Qi”, puede empezar a tensar abdomen, apretar músculos, controlar exageradamente la respiración e imaginar que debe empujar una especie de bolita energética por el cuerpo.

Y termina meditando como si estuviera cargando un refrigerador. 😂

La idea es prácticamente la contraria.

En Tai Chi y Qi Gong utilizamos el concepto de Song: liberar la tensión innecesaria sin convertir el cuerpo en un trapo. Es relajación con estructura.

Pruebe algo ahora.

Siéntese o permanezca de pie cómodamente. Suelte hombros y mandíbula. Respire sin forzar.

Al inhalar, permita que la columna se alargue suavemente y lleve la atención hacia el recorrido posterior: ligero, ascendente, abierto.

Al exhalar, suavice pecho, abdomen y pelvis mientras lleva la atención hacia el frente: profundo, descendente, tranquilo.

No necesita demostrar que ocurrió nada extraordinario.

Primero entrenamos postura, respiración y atención. Con la práctica, la percepción corporal puede volverse cada vez más fina.

Y entonces aparece una enseñanza que sirve también fuera del Qi Gong:

no todo lo que queremos transformar necesita más fuerza; algunas cosas necesitan menos resistencia.

🐼☯️ Haga ahora tres respiraciones: ligero por detrás, profundo por delante.

Después cuénteme: ¿qué sintió cuando dejó de intentar controlar y simplemente comenzó a escuchar?

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