Hoy hice algo aparentemente ridículo de tan sencillo: caminar despacio. 😅
Pero en Tai Chi, cuando algo parece demasiado fácil… normalmente ahí está escondida la tarea.
Practiqué la Caminata Tai Chi. Primero llevé mi peso completamente a una pierna. Esperé. Sentí estabilidad. Y solamente entonces permití que la otra avanzara.
Ahí entendí algo:
avanzar no significa aventarte hacia adelante.
En Tai Chi trabajamos Xu–Shi, “vacío y lleno”: una pierna está llena porque sostiene el peso; la otra queda vacía y disponible para moverse.
Parece únicamente técnica, pero cambia todo.
Cuando transfiero el peso antes de tiempo, pierdo estabilidad. Cuando doy un paso demasiado grande, pierdo control. Cuando quiero correr… curiosamente camino peor. 😂
Así que reduje el paso.
Rodillas relajadas. Espalda cómoda. Respiración natural. Primero sentir dónde estoy; después decidir hacia dónde voy.
Y entonces apareció una enseñanza que ya no tenía mucho que ver con mis piernas:
¿cuántas veces queremos dar el siguiente paso en la vida cuando todavía no hemos terminado de sostener el anterior?
Hoy no entrené para llegar más lejos.
Entrené algo quizá más importante:
llegar al siguiente paso sin perderme a mí mismo en el camino.
Haz la prueba hoy: da cinco pasos lentamente, sintiendo cuándo una pierna está llena y la otra realmente queda libre.
Después dime… ¿estabas caminando o solamente tenías prisa? ☯️🐼

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