Antes del Yin y Yang… todavía no hay Yin y Yang.
Parece trabalenguas taoísta de esos que uno lee y dice: “Ah, qué profundo”… aunque no entendió ni papa. 😂
Pero la idea es mucho más sencilla.
Wuji (無極) es el punto de partida: todavía no existe separación entre Yin y Yang.
Y esto me encanta porque normalmente pensamos en Yin y Yang como el principio de todo. Sin embargo, el concepto que estamos explorando nos invita a mirar un poquito antes.
Antes de los opuestos.
Antes de esto o aquello.
Antes de dividir.
Ahí está Wuji.
Imagínalo como ese instante antes de comenzar un movimiento. Todavía no vas hacia arriba ni hacia abajo. No has elegido izquierda o derecha. No estás avanzando ni retrocediendo.
Simplemente estás.
Y aunque parezca que “no está pasando nada”, justamente ahí encontramos el punto de partida.
Esto puede convertirse en una reflexión preciosa para nuestra vida cotidiana.
¿Cuántas veces vivimos saltando directamente a los opuestos?
Me gusta o no me gusta.
Quiero o no quiero.
Está bien o está mal.
Voy o vengo.
Sí o no.
Nos acostumbramos tanto a dividir la experiencia que pocas veces prestamos atención al instante anterior.
Wuji nos invita a observar ese punto previo a la separación.
No tenemos que convertirlo en algo misterioso.
Piensa en tu práctica.
Te colocas antes de comenzar.
Todavía no haces el primer movimiento.
No existe una secuencia que seguir porque todavía no ha comenzado.
Ese instante tiene algo especial.
Es el cero antes del uno.
No porque esté vacío de valor, sino porque todavía no se ha dividido.
Y aquí aparece una pregunta que vale la pena llevarnos durante el día:
¿Qué pasaría si antes de reaccionar regresáramos por un instante a nuestro propio punto de partida?
Antes de contestar.
Antes de decidir.
Antes de movernos.
Antes de entrar inmediatamente en “esto contra aquello”.
Un pequeño momento para simplemente estar.
Quizá por eso Wuji resulta tan interesante dentro de nuestra práctica: nos recuerda que el comienzo no siempre es hacer algo.
A veces el verdadero comienzo consiste en estar presentes antes de hacer.
Antes del movimiento, quietud.
Antes de la separación, unidad.
Antes del Yin y Yang…
Wuji.
Y mañana, cuando comiences tu práctica, prueba algo.
No tengas tanta prisa por hacer el primer movimiento.
Quédate unos segundos ahí.
Sin buscar inmediatamente un lado.
Sin apresurarte a comenzar.
Observa ese instante.
Porque normalmente ponemos toda nuestra atención en lo que viene después.
Hoy prueba conocer lo que existe antes.
Tal vez descubramos que para comprender mejor nuestros movimientos primero necesitamos aprender a reconocer nuestro punto de partida.
Wuji (無極): antes de dos, todavía somos uno.

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